BANCOSLos bancos serán una pieza clave en este nuevo plan económico. Serán los responsables de cobrar cada factura por bienes o servicios y distribuir la recaudación entre el emisor, ARCA, los empleados de cada empresa y los jubilados, sin intermediación adicional. Administrarán el balance entre pesos físicos y digitales y permitirán sostener la continuidad de la economía ante crisis tecnológicas imprevistas.
RESERVA FRACCIONARIA: se propone reemplazar este sistema de creación de dinero bancario, eliminando los plazos fijos y reemplazándolos por Fondos Comunes de Inversión en todo tipo de industrias y explotaciones, monitoreadas y auditadas por los mismos bancos. La gente comprará cuotapartes de los fondos que le interesen y, cuando necesite recuperar dinero, pondrá a la venta la cantidad de cuotapartes necesarias.
Los bancos ya no podrán financiar al Tesoro Nacional para sus gastos corrientes. Podrán financiar al Banco Central anticipando ingresos por exportaciones para respaldar la emisión del Nuevo Peso Digital. El objetivo de este diseño es prevenir las corridas bancarias y preservar el valor de la moneda digital en el tiempo.
Los bancos también serán los gestores y organizadores de los Créditos Hipotecarios Autocancelables para la Primera Vivienda. El programa propone acceder a una vivienda totalmente equipada pagando solo intereses durante unos 15 años, sin amortizar el capital mediante las cuotas: su cancelación se estructurará mediante bonos cero cupón.
También administrarán las Cuentas Especiales de Inversión de importadores y exportadores: la Tasa de Inversión de Importadores financiará inversiones en PyMEs de la industria local, y la Tasa de Inversión de Exportadores, inversiones en infraestructura en las provincias de donde provenga el producto o servicio exportado.
BANCO CENTRAL
La pieza clave de la arquitectura monetaria. PATRIOTAS propone conservar y transformar el Banco Central de la República Argentina (BCRA). Una moneda propia confiable es parte de la independencia de una nación. El Nuevo Peso Digital será una especie de “dólar local” por su paridad y convertibilidad: D$1 = USD1.
La complejidad y el costo del sistema impositivo empujan a muchas personas y empresas a operar en la informalidad. Es como un edificio donde una parte de los vecinos no paga sus expensas y el esfuerzo recae sobre quienes cumplen. La propuesta busca resolver ambos problemas de manera conjunta: una MONEDA que proteja el ahorro y un IMPUESTO ÚNICO, bajo y sencillo, que ARCA incorporará a las facturas electrónicas y los bancos recaudarán, sin responsabilidad del contribuyente.
El BCRA emitirá el Nuevo Peso Digital, una moneda digital de banco central —CBDC, por sus siglas en inglés— convertible uno a uno con el dólar estadounidense, como un “dólar local”. Su emisión estará sujeta a un contrato inteligente y al ingreso de activos admitidos como respaldo: monedas fuertes, metales preciosos de producción local o bonos de alta liquidez, bajo reglas de valuación y disponibilidad para cumplir la convertibilidad. El objetivo es impedir que la política emita dinero sin ese respaldo o disponga de los activos que lo garantizan.
Los movimientos se registrarán en cadena de bloques (blockchain) para permitir su trazabilidad y verificación. El sistema deberá proteger la privacidad y la propiedad de los titulares, con reglas claras sobre quién puede acceder a la información e intervenir ante un delito.
La población podrá disponer de Cuentas Bóveda o Cuentas Madre en el propio BCRA, sin costo y sin intereses, destinadas a custodiar su dinero sin prestarlo ni invertirlo. Quien lo prefiera podrá utilizar los servicios de bancos públicos y privados o elegir inversiones con sus respectivos riesgos. Las cuentas de custodia buscan resguardar los saldos frente al riesgo de la intermediación crediticia; también deberán contar con protección tecnológica y mecanismos de continuidad operativa.
Protección ante robos y hackeos. La propuesta busca trasladar al dinero digital una lógica similar a la identificación de cheques denunciados como robados. Ante una denuncia, el BCRA podrá inmovilizar preventivamente las unidades digitales identificadas como sustraídas. Una vez comprobado el delito mediante el procedimiento correspondiente, esas unidades se invalidarán definitivamente —se “quemarán”— y se emitirán nuevas por el mismo importe para restituir el dinero a su propietario. Se reemplaza la moneda robada, sin aumentar la cantidad de moneda vigente. El procedimiento deberá verificar la denuncia, proteger a terceros de buena fe y evitar que las unidades invalidadas puedan volver a utilizarse.