ASISTENCIA SIN DINERO
Se suspenderán todos los planes de asistencia en dinero. Serán reemplazados por alimentos, elementos esenciales para la vida cotidiana y acceso a la movilidad pública.

La asistencia dejará de ser una transferencia de dinero sin salida. Se convertirá en un acompañamiento directo y personalizado para que cada familia recupere su autonomía y pueda prosperar.
Se suspenderán todos los planes de asistencia en dinero. Serán reemplazados por alimentos, elementos esenciales para la vida cotidiana y acceso a la movilidad pública.
El Estado comprará alimentos y demás bienes necesarios al por mayor para reducir costos. Los distribuirá de manera inteligente según la composición y las necesidades concretas de cada grupo familiar, hasta que logre superar esa situación.
Los adultos en condiciones de trabajar deberán cumplir las tareas laborales, de capacitación o de servicio que les sean asignadas. Se contemplarán la salud, la discapacidad y las responsabilidades de cuidado.
Las niñas, niños y adolescentes deberán asistir regularmente a clases. Ningún adulto podrá enviarlos ni utilizarlos para mendigar. El sistema acompañará su escolaridad y actuará ante cualquier incumplimiento.